
“Cuando entiendes tu valor, dejas de perseguir lo que no te merece” Reflexion
Hay momentos en los que la vida te obliga a detenerte y preguntarte:
¿por qué sigo insistiendo en lugares, personas o situaciones que no me valoran?
A veces no es falta de amor, sino falta de amor propio.
Creemos que debemos demostrar quiénes somos para que otros nos elijan, cuando en realidad, quien está destinado a quedarse lo hará sin que tengas que mendigar atención, respeto o cariño.
Cuando comprendes tu verdadero valor:
dejas de rogar por migajas,
dejas de justificar lo injustificable,
dejas de aceptar menos de lo que mereces.
Empiezas a elegirte.
Empiezas a ponerte en primer lugar.
Empiezas a cerrar ciclos con la frente en alto.
Porque entender tu valor no te vuelve egoísta:
te vuelve libre.


