
“A veces no es el camino lo que duele… sino lo que dejamos atrás para seguir avanzando” Reflexion
En la vida tomamos decisiones que nos abren puertas y nos cierran otras. Avanzamos, sí, pero cada paso hacia adelante también implica una despedida: de personas, de lugares, de hábitos, de versiones antiguas de nosotros mismos.
Y aunque crecer es hermoso, también es doloroso.
No siempre duele el cambio.
A veces duele el apego.
A veces duele lo que ya no encaja, lo que amamos pero no nos hace bien, lo que fuimos y ya no podemos volver a ser.
Pero avanzar es necesario.
Porque quedarnos donde estamos, solo por miedo a perder, también es una forma de renunciar a la vida que merecemos.
Al final, entendemos que no se trata de olvidar lo que dejamos atrás, sino de aprender a agradecerlo…
y luego soltarlo con amor.
Porque el camino correcto casi nunca es el más fácil,
pero sí es el único que nos permite crecer.





