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NoticiasAmerica Latina

January 22, 2026

Después de Maduro: cómo queda Cuba y por qué el petróleo mexicano pasa a ser vital

La caída del presidente Nicolás Maduro en Venezuela ha desatado una reconfiguración geopolítica y energética en América Latina que impacta de lleno a Cuba. El arresto de Maduro el 3 de enero y la consiguiente intervención estadounidense marcaron un punto de inflexión que cambia las reglas del juego para La Habana, tradicional socio de Caracas.

Dependencia histórica de Venezuela

Durante décadas, Venezuela fue el principal proveedor de petróleo para Cuba, suministrando recursos energéticos a cambio de servicios médicos, educacionales o seguridad. Este intercambio fue central para el funcionamiento de la economía cubana, que produce menos de lo que consume y depende de importaciones energéticas.

Sin embargo, con la captura de Maduro y el control estadounidense sobre el sector petrolero venezolano, los envíos de crudo desde Caracas hacia La Habana prácticamente se detuvieron. El presidente de EE.UU., Donald Trump, incluso advirtió que ya no habría más petróleo ni dinero para Cuba desde Venezuela, presionando a La Habana a negociar o enfrentar condiciones más duras.

Cuba confronta una crisis energética y económica

La interrupción del flujo venezolano golpea un sistema que ya estaba bajo tensión por apagones frecuentes, escasez de recursos y dificultades económicas crónicas, agravadas por décadas de embargo estadounidense. Según expertos, la escasez energética afecta desde la industria hasta servicios básicos como hospitales o almacenamiento de alimentos.

Además, en medio del actual contexto político, el gobierno cubano mantiene un discurso firme y beligerante frente a Washington, con manifestaciones de apoyo a Venezuela y rechazo a lo que llama “agresión imperialista”. Líderes como Miguel Díaz-Canel han reiterado que Cuba defenderá su soberanía incluso ante amenazas exteriores.

¿Por qué México se vuelve clave?

Ante la caída del suministro venezolano, México ha emergido como uno de los proveedores de petróleo más importantes para Cuba. En 2025, la petrolera estatal mexicana exportó crudo y derivados hacia la isla en niveles crecientes —con cifras que superaron los envíos del pasado reciente— y estos envíos ya representan una parte significativa del petróleo importado por La Habana.

Este papel de México no solo tiene importancia económica para Cuba; también incorpora un elemento geopolítico delicado, dado que la administración de Trump ha puesto especial atención en limitar la influencia cubana en la región tras la caída de Maduro, e incluso ha advertido a México sobre su relación con La Habana.

Un equilibrio complicado

Mientras Cuba enfrenta una de sus peores pruebas económicas, México se posiciona como un crucial salvavidas energético, aunque limitado en capacidad para compensar por completo la pérdida de crudo venezolano. Al mismo tiempo, las tensiones con Estados Unidos complican aún más la relación trilateral México–Cuba–Washington, con potenciales implicaciones diplomáticas que podrían influir en acuerdos comerciales o de seguridad.

En este escenario, la isla navega entre una creciente crisis energética, presión internacional y ajustes en sus alianzas tradicionales, con el petróleo mexicano como un elemento que podría mantener encendido parte del motor económico cubano mientras se redefine su lugar en el tablero geopolítico latinoamericano.

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