Disparos en Midtown: tiroteo deja 4 muertos, entre ellos un policía de Nueva York
Nueva York — Un tiroteo que tuvo lugar el lunes por la tarde en el edificio ubicado en 345 Park Avenue, en Midtown Manhattan, dejó un saldo trágico de cuatro personas muertas, entre ellas un oficial de la Policía de Nueva York (NYPD), e hirió gravemente a una quinta persona.
Cronología del ataque
Aproximadamente a las 6:28 p.m., un hombre identificado como Shane Devon Tamura, de 27 años y originario de Las Vegas, ingresó armado con un rifle M4 y chaleco antibalas al edificio, que alberga oficinas del NFL, Blackstone, KPMG y Rudin Management.
Comenzó disparando en el lobby, matando a un oficial de seguridad, una mujer que trató de protegerse y posteriormente a un guardia. Luego subió en un elevador al piso 33, donde asesinó a otra persona antes de suicidarse con un disparo en el pecho.
Víctimas fatales
Oficial Didarul Islam, de 36 años, agente del NYPD asignado temporalmente al edificio. Inmigrante de Bangladesh, deja viuda embarazada y dos hijos pequeños. Fue reconocido post mortem como héroe por su valentía.
Wesley LePatner, ejecutiva de Blackstone, madre de dos hijos, reconocida líder en el sector inmobiliario.
Aland Etienne, oficial de seguridad del edificio. Era parte de un sindicato que lo recordó como un profesional dedicado.
Una cuarta víctima que no ha sido identificada públicamente, trabajadora de Rudin Management en el piso 33.
Motivo y antecedentes del agresor
Tamura, quien había viajado desde Las Vegas en los días previos, sufría problemas de salud mental documentados y fue jugador de fútbol americano en secundaria. No hay registros de actividad profesional posterior en el deporte.
En una nota encontrada en su bolsillo, culpaba al NFL por ocultar los riesgos del CTE (encefalopatía traumática crónica) y pedía que su cerebro fuese preservado para investigación tras su muerte.
Respuesta de emergencias
La primera llamada de emergencia fue recibida minutos después del ingreso. El NYPD desplegó unidades tácticas y el FBI apoyó la investigación.
El alcalde Eric Adams calificó el ataque como un "acto de maldad pura" contra la ciudad y ordenó izar las banderas a media asta en homenaje a las víctimas.
Impacto y consecuencias
La masacre se convierte en uno de los tiroteos más letales en un edificio de oficinas de Manhattan en más de dos décadas, y plantea nuevas preguntas sobre la seguridad en espacios corporativos de alto perfil y el vínculo entre enfermedades cerebrales no diagnosticadas y actos de violencia.
Conclusión
El tiroteo en Midtown Manhattan es un recordatorio doloroso de la violencia armada y de la fragilidad mental ignorada. Las muertes de un servidor público comprometido y de civiles inocentes conmocionan a una ciudad que se enorgullece de su fortaleza. Sin embargo, la lección está en el valor de la memoria, la prevención y el compromiso con una respuesta colectiva que evite tragedias similares.

