
La luz que no se apaga Reflexion
Hay días en los que todo parece oscuro.
Los planes fallan, las fuerzas se acaban y el camino se vuelve confuso.
Pero incluso en esos momentos, hay una luz que nunca se apaga: la que llevamos dentro.
Esa luz es la esperanza, la fe, la voluntad de creer que lo bueno aún es posible.
Puede parecer pequeña, casi invisible… pero cuando todo se apaga, es suficiente para volver a empezar.
No importa cuántas veces caigas o cuánto tardes en levantarte;
lo importante es no dejar que esa luz se extinga.
Porque mientras siga brillando, aunque sea débil,
la vida seguirá teniendo motivos para sorprenderte.



