“No funcionamos con un solo combustible”: los riesgos de abusar de las proteínas en la dieta
En los últimos años, las dietas altas en proteínas han ganado enorme popularidad. Desde los batidos que prometen músculos definidos hasta planes alimenticios que reducen drásticamente carbohidratos y grasas, la proteína se ha convertido en la protagonista indiscutible de muchas rutinas nutricionales. Sin embargo, expertos advierten que maximizar el consumo de proteínas no siempre es tan saludable como parece.
El rol real de la proteína
Las proteínas son esenciales: construyen y reparan tejidos, forman parte de enzimas y hormonas, y son clave para el sistema inmunológico. Sin embargo, no son el único “combustible” que necesita el cuerpo.
Los carbohidratos aportan energía rápida para el cerebro y los músculos.
Las grasas saludables son fundamentales para el cerebro, las hormonas y la absorción de vitaminas.
Como señalan los especialistas: “No funcionamos con un solo combustible”.
Qué ocurre con el exceso de proteínas
Un consumo excesivo y prolongado de proteínas puede traer consecuencias como:
Estrés renal: los riñones trabajan más para procesar los desechos del metabolismo proteico.
Déficit de nutrientes: al desplazar carbohidratos y grasas saludables, se reducen fibras, vitaminas y minerales esenciales.
Problemas digestivos: exceso de proteína animal puede provocar estreñimiento y malestar intestinal.
Riesgo cardiovascular: dietas muy altas en carnes rojas o procesadas pueden aumentar colesterol y presión arterial.
El equilibrio es la clave
La Organización Mundial de la Salud recomienda que las proteínas representen entre el 10% y el 35% de las calorías diarias, dependiendo de la edad, el sexo y la actividad física.
La mejor estrategia, según nutricionistas, es combinar:
Proteínas animales: huevos, pollo, pescado, lácteos magros.
Proteínas vegetales: legumbres, tofu, quinoa, frutos secos.
Carbohidratos complejos y grasas saludables, que completan la energía y el balance.
Más allá de las modas
El auge de las dietas hiperproteicas refleja una tendencia hacia soluciones rápidas para bajar de peso o ganar músculo. Sin embargo, la evidencia muestra que la salud a largo plazo depende menos de la moda del momento y más de una alimentación variada, moderada y sostenible.


