Keilah RadioEn Vivo
{{svg_share_icon}}
Llamanos!
512-910-8000

NoticiasInternacional

August 14, 2026

El aeropuerto ya no es un lugar seguro para todos: el nuevo frente de las detenciones migratorias en EE.UU.

Para muchos viajeros, llegar al aeropuerto significa pensar en el destino, revisar la puerta de embarque y esperar que el vuelo salga a tiempo. Para algunos migrantes que viven en Estados Unidos, sin embargo, tomar un avión se ha convertido en una situación cargada de incertidumbre.

En los últimos meses han aumentado los casos de personas detenidas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en aeropuertos estadounidenses, incluso cuando se disponían a realizar vuelos nacionales. El fenómeno ha generado preocupación entre abogados y organizaciones de derechos de los inmigrantes, especialmente porque algunos de los detenidos tenían solicitudes migratorias pendientes o no contaban con antecedentes penales.

Una estrategia migratoria que llega a las terminales aéreas

Los aeropuertos se han convertido en un nuevo escenario de la política de deportaciones de la administración de Donald Trump.

Según documentos y reportes publicados en julio, agentes de ICE han utilizado información relacionada con pasajeros para localizar a personas que consideran susceptibles de ser detenidas. La colaboración entre la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) e ICE se ha intensificado, permitiendo que información de viajeros llegue a las autoridades migratorias.

El cambio es significativo porque durante mucho tiempo los vuelos dentro de Estados Unidos fueron considerados por muchos inmigrantes como una alternativa relativamente segura para desplazarse por el país.

Ahora esa percepción ha cambiado.

“Nunca imaginé que me pudiera pasar algo así”

Las historias personales ayudan a comprender el impacto de esta nueva estrategia.

Iliana Noeli Lick, una argentina de 30 años que vivía en Filadelfia, fue detenida el 11 de julio en el aeropuerto de esa ciudad cuando se disponía a viajar a Kansas para asistir a un partido del Mundial. Había entrado legalmente a Estados Unidos y estaba realizando trámites relacionados con su situación migratoria. Permaneció detenida durante casi un mes antes de que un tribunal le concediera la libertad bajo fianza mientras continúa su proceso.

Otro caso que llamó la atención fue el del futbolista argentino Matías Pourrain, detenido en el aeropuerto de Fort Lauderdale mientras viajaba con su equipo hacia Los Ángeles. Según su familia y su abogada, llevaba años viviendo en Estados Unidos, no tenía antecedentes penales y estaba tramitando su residencia permanente.

Para personas que se encontraban haciendo una vida aparentemente normal, una visita al aeropuerto terminó convirtiéndose en una detención migratoria.

No se trata únicamente de personas con antecedentes penales

Uno de los aspectos que más preocupación ha generado es que algunos de los casos recientes involucran a personas sin historial criminal.

CBS News informó que la información compartida con ICE incluye también a inmigrantes sospechosos de infracciones civiles relacionadas con su situación migratoria, como haber permanecido en el país más tiempo del autorizado por una visa.

Esto es importante porque una infracción migratoria y un delito penal no son necesariamente lo mismo.

El gobierno estadounidense defiende las operaciones como parte de la aplicación de las leyes migratorias. Sus críticos, en cambio, cuestionan que personas con procesos migratorios pendientes puedan ser sorprendidas en lugares donde anteriormente no esperaban encontrarse con agentes de ICE.

Los números muestran un cambio

No existe una cifra pública única que permita determinar exactamente cuántas personas han sido detenidas dentro de aeropuertos bajo esta estrategia.

Pero los datos disponibles muestran que el fenómeno no es aislado.

Un documento obtenido por ABC News identificó al menos 27 detenciones en aeropuertos relacionadas con esta táctica, en al menos nueve estados.

Además, Reuters había informado en abril que ICE realizó más de 800 arrestos entre el inicio de la administración Trump y febrero de 2026 después de recibir información de funcionarios de seguridad aeroportuaria. La TSA había proporcionado datos sobre más de 31.000 viajeros para posibles acciones migratorias. Reuters aclaró que no pudo determinar cuántos de esos arrestos ocurrieron físicamente dentro de los aeropuertos.

El efecto psicológico puede ser enorme

Para quienes no tienen ciudadanía estadounidense, la posibilidad de ser detenido antes de abordar un avión cambia completamente la manera de viajar.

Abogados de inmigración y organizaciones comunitarias han comenzado a recomendar que las personas con situaciones migratorias inciertas evalúen cuidadosamente la necesidad de viajar en avión.

En el área de la bahía de San Francisco, por ejemplo, organizaciones de apoyo a inmigrantes reportaron más de una docena de detenciones y recomendaron precaución a quienes tuvieran casos pendientes ante las autoridades migratorias.

El resultado es una especie de efecto invisible: incluso quienes no han sido detenidos pueden comenzar a evitar viajes, vacaciones, reuniones familiares o desplazamientos por temor a encontrarse con ICE.

Las aerolíneas también están entrando en el debate

El aumento de las operaciones ha generado tensiones entre ICE y algunas aerolíneas.

Compañías como Southwest y JetBlue han cuestionado determinados intentos de agentes migratorios de acceder a zonas restringidas, aviones o puertas de embarque sin las autorizaciones que consideran necesarias.

El conflicto refleja una cuestión delicada: los aeropuertos son espacios altamente regulados donde confluyen seguridad aérea, privacidad, derechos de los pasajeros y aplicación de las leyes migratorias.

¿Por qué los aeropuertos son tan importantes?

La lógica detrás de la estrategia es relativamente sencilla: las autoridades saben cuándo una persona tiene previsto viajar.

Un pasajero debe identificarse, presentar documentación y seguir un proceso de seguridad antes de subir al avión. Esto puede ofrecer a las autoridades una oportunidad para localizar a determinadas personas sin tener que buscarlas en sus viviendas o lugares de trabajo.

Para ICE, se trata de una herramienta de aplicación de la ley.

Para las organizaciones de inmigrantes, en cambio, existe el riesgo de que los aeropuertos se conviertan en lugares donde personas que están intentando regularizar su situación sean detenidas inesperadamente.

Una nueva realidad para los viajeros migrantes

La expansión de las detenciones en aeropuertos forma parte de un endurecimiento mucho más amplio de la política migratoria estadounidense. En junio se registraron más de 43.000 nuevas detenciones de inmigrantes, el nivel mensual más alto de la administración Trump hasta entonces.

Lo que está ocurriendo en los aeropuertos es, por tanto, solo una pieza de una estrategia mucho mayor.

Pero tiene un significado especial porque transforma un espacio cotidiano en un nuevo punto de control migratorio.

Durante años, muchas personas pudieron pensar que, mientras tuvieran un vuelo dentro del país, el aeropuerto era simplemente el lugar desde el que viajaban de una ciudad a otra.

Ahora, para algunos migrantes, la pregunta antes de comprar un boleto es mucho más inquietante:

¿Qué puede ocurrir cuando llegue al aeropuerto?

Y esa incertidumbre ya está cambiando la manera en que miles de personas se mueven por Estados Unidos.

NoticasRelacionadas