Orden judicial libera a niño de 5 años detenido por el ICE y lo reúne con su padre en Minnesota
Un juez federal de Estados Unidos ordenó la liberación inmediata de un niño latino de cinco años y su padre, ambos detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), después de que el caso generara una intensa crítica pública y preocupación por el trato a familias inmigrantes.
El niño, identificado como Liam Conejo Ramos, y su padre, Adrián Conejo Arias, fueron detenidos el 20 de enero de 2026 en un suburbio de Minneapolis, Minnesota, mientras regresaban a casa tras recoger al menor en la escuela. Los agentes del ICE, que participan en una amplia operación de control migratorio en la zona, trasladaron a la familia a un centro de detención en Dilley, Texas.
Reacción y controversia
La detención del niño conmovió a la opinión pública tras la difusión de una imagen en la que aparecía con un gorro de conejo y una mochila de Spider-Man, lo que generó protestas y un debate nacional sobre las políticas de inmigración y el uso de tácticas que involucran a menores.
Ante esto, organizaciones de derechos civiles, legisladores y defensores de inmigrantes cuestionaron las acciones del ICE, argumentando que la detención de un niño de esa edad y su posterior traslado lejos de su comunidad constituían una medida innecesariamente dura y traumática.
Orden judicial y regreso a casa
El juez federal Fred Biery dictó una orden que impidió la deportación del niño y de su padre, calificando su detención como contraria a principios constitucionales y criticando el enfoque agresivo de la administración federal en materia migratoria.
Posteriormente, el mismo juez autorizó la liberación de ambos, lo que permitió que Liam y Adrián embarcaran en un vuelo de regreso desde Texas a Minnesota y se reunieran con su comunidad.
Representantes electos, como el congresista Joaquín Castro, apoyaron públicamente al menor y al padre, acompañándolos en parte de su regreso y destacando la necesidad de reformar las prácticas de detención familiar dentro de las políticas migratorias estadounidenses.
Debate y consecuencias
El caso de Liam se ha convertido en un símbolo de la tensión que existe en torno a la aplicación de leyes de inmigración en Estados Unidos, especialmente en situaciones que involucran a niños y familias que buscan asilo o protección humanitaria. Si bien las autoridades han defendido sus acciones alegando cumplimiento de la ley, críticos insisten en que el episodio evidencia la necesidad de enfoques más humanos y respetuosos de los derechos fundamentales.
El fallo judicial y la liberación de la familia abren un nuevo capítulo en la conversación nacional sobre inmigración, debido proceso y la protección de los menores en contextos de detención migratoria.

