Irán advierte a EE.UU.: “Cese los ataques si quiere volver a la mesa de negociaciones”
Teherán — La tensión entre Irán y Estados Unidos sigue escalando, y esta semana el vicecanciller iraní, Ali Bagheri Kani, lanzó un mensaje contundente a Washington en una entrevista exclusiva con la BBC: “EE.UU. debe descartar más ataques contra Irán antes de que podamos hablar de volver a negociar”.
Sus declaraciones reflejan el creciente malestar en Teherán tras los recientes ataques a posiciones vinculadas a fuerzas iraníes en Medio Oriente, y marcan un nuevo obstáculo en el ya frágil camino hacia una posible reanudación del diálogo nuclear.
Un llamado al cese de la agresión
El vicecanciller insistió en que cualquier intento de retomar las negociaciones, incluidas las relativas al acuerdo nuclear de 2015 (JCPOA), depende primero de que Estados Unidos muestre una "voluntad genuina de reducir la tensión" y respete la soberanía iraní.
"Irán nunca negociará bajo amenaza ni presión militar", afirmó Bagheri Kani. Según el diplomático, los ataques recientes demuestran que Washington sigue actuando con una "mentalidad imperialista" y que, mientras esa postura continúe, no existe un terreno realista para el diálogo.
Un historial complicado
Desde que Estados Unidos se retiró unilateralmente del acuerdo nuclear en 2018 durante el gobierno de Donald Trump, las relaciones entre ambos países han estado marcadas por sanciones, amenazas y escaramuzas militares indirectas en la región.
A pesar de los esfuerzos de la administración Biden para reactivar el pacto, las conversaciones en Viena se han estancado repetidamente, y cada nuevo incidente militar erosiona aún más la confianza mutua.
Reacción internacional
Las declaraciones de Bagheri Kani llegan en un momento delicado, cuando varios países europeos y organizaciones multilaterales, como la ONU, abogan por reducir la tensión y evitar un conflicto abierto en el Golfo Pérsico.
Analistas internacionales señalan que la exigencia iraní podría ser una estrategia para ganar tiempo y reforzar su posición interna, mostrando firmeza frente a Occidente. Sin embargo, también refleja el temor a una escalada que podría tener consecuencias devastadoras para la región entera.
Un futuro incierto para el acuerdo nuclear
Mientras Teherán insiste en que está dispuesto a volver al acuerdo si se levantan las sanciones y se garantiza el respeto a su soberanía, Washington exige que Irán reduzca su programa de enriquecimiento de uranio y se comprometa a mayores controles.
Con las tensiones militares actuales y la desconfianza creciente, la posibilidad de reactivar el JCPOA parece cada vez más lejana.
Conclusión: ¿Camino al diálogo o a la confrontación?
Las palabras del vicecanciller iraní evidencian que, para Teherán, el camino hacia la negociación pasa primero por un gesto tangible de Washington: detener los ataques y reducir la presión militar.
Sin señales claras de distensión, el riesgo de que la región se precipite hacia un conflicto mayor sigue latente. La comunidad internacional observa con preocupación, consciente de que las decisiones de los próximos meses podrían definir no solo el futuro de las relaciones entre EE.UU. e Irán, sino la estabilidad de todo Medio Oriente.


