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NoticiasAmerica Latina

October 5, 2026

Torreón enfrenta el horror de un ataque escolar: una subdirectora muerta y dos exalumnos detenidos

La violencia irrumpió en una secundaria de Torreón, Coahuila, donde dos hermanos de 18 años, antiguos alumnos del plantel, son señalados como presuntos responsables de un ataque que dejó muerta a la subdirectora y a cuatro personas heridas. Las autoridades investigan las razones detrás de la agresión.

Una jornada escolar terminó en tragedia el 1 de octubre en Torreón, en el estado mexicano de Coahuila, después de que dos jóvenes irrumpieran en una escuela secundaria y atacaran a integrantes de la comunidad educativa.

La víctima mortal fue Nery Edith Nevárez González, subdirectora de la Escuela Secundaria General Número 13, ubicada en el ejido La Unión. La mujer, de 56 años, murió como consecuencia de las heridas sufridas durante la agresión.

Las autoridades informaron que otras cuatro personas resultaron heridas, entre ellas integrantes del personal educativo y estudiantes. Los dos presuntos agresores, hermanos de 18 años y antiguos alumnos del plantel, fueron detenidos y quedaron a disposición de las autoridades.

Un ataque que sembró el pánico

De acuerdo con los primeros testimonios, los jóvenes ingresaron al colegio mientras todavía se desarrollaban las actividades escolares.

Uno de ellos habría gritado una frase amenazante antes de que comenzara la agresión. Los estudiantes, sorprendidos por los ruidos y las explosiones, corrieron hacia los salones e intentaron bloquear las puertas con sillas y pupitres.

Un alumno relató a medios locales que los estudiantes trataron de permanecer encerrados mientras los atacantes recorrían las instalaciones.

Los agresores utilizaron armas blancas y artefactos que provocaron explosiones y confusión dentro de la escuela. Las autoridades indicaron que no se utilizaron armas de fuego.

La subdirectora murió durante la agresión

Entre las personas atacadas se encontraba Nery Edith Nevárez, quien ocupaba el cargo de subdirectora del plantel.

Su muerte provocó una profunda conmoción entre profesores, estudiantes, familiares y vecinos de la comunidad.

Horas después del ataque, personas se acercaron a las puertas de la escuela para colocar flores y fotografías en memoria de la docente.

La Secretaría de Educación Pública expresó sus condolencias a la familia y a la comunidad educativa y señaló que brindaría acompañamiento a quienes resultaron afectados por los hechos.

Los sospechosos eran exalumnos

Uno de los elementos que más ha llamado la atención en la investigación es que los dos jóvenes señalados como responsables habían estudiado anteriormente en la misma escuela.

El fiscal general de Coahuila, Federico Fernández Montañez, confirmó que ambos tienen 18 años y fueron detenidos después de la agresión.

Las autoridades investigan qué relación tenían los jóvenes con el plantel y qué los llevó a regresar a la escuela para cometer el ataque.

De manera preliminar, la Fiscalía ha señalado que una de las posibles líneas de investigación apunta hacia un resentimiento o una venganza personal contra la institución. Sin embargo, las autoridades todavía trabajan para establecer con precisión el móvil.

La influencia de otros ataques

El fiscal también señaló que los investigadores analizan si los jóvenes estaban influenciados por personas responsables de otros ataques contra escuelas y universidades ocurridos en distintos países.

Esta línea de investigación ha puesto nuevamente sobre la mesa la preocupación por la circulación en internet de contenidos que glorifican la violencia y los ataques escolares.

Por ahora, las autoridades no han establecido de manera definitiva que ese haya sido el motivo de la agresión. Se trata de una de las hipótesis que forman parte de una investigación todavía abierta.

Una comunidad marcada por el miedo

Para los estudiantes que se encontraban dentro de la escuela, los acontecimientos dejaron una experiencia difícil de olvidar.

El hecho de que los atacantes conocieran el lugar y hubieran sido alumnos del propio plantel añade una dimensión particular a la tragedia. Una escuela que normalmente representa un espacio de aprendizaje y protección se convirtió, durante unos minutos, en el escenario de una situación de extrema violencia.

Los estudiantes tuvieron que esconderse dentro de las aulas mientras profesores y trabajadores intentaban protegerlos.

Después de la llegada de las autoridades, los alumnos fueron evacuados y la zona quedó bajo vigilancia policial.

Un problema que va más allá de la seguridad

Los ataques violentos dentro de escuelas siguen siendo relativamente poco frecuentes en México, especialmente si se comparan con otros tipos de violencia que afectan al país.

Sin embargo, cada episodio de este tipo genera preguntas difíciles sobre la prevención, la seguridad en los centros educativos, la detección temprana de conductas violentas y la influencia que determinados contenidos pueden tener sobre jóvenes vulnerables.

El caso de Torreón también recuerda que detrás de una tragedia de este tipo existen víctimas concretas: una trabajadora de la educación que perdió la vida, estudiantes y profesores que resultaron heridos y decenas de jóvenes que tendrán que regresar a un lugar donde vivieron uno de los momentos más traumáticos de sus vidas.

La investigación deberá determinar qué ocurrió exactamente, cuáles fueron las motivaciones de los dos jóvenes y si existieron señales previas que pudieran haber permitido evitar la tragedia.

Mientras tanto, para la comunidad de La Unión, la imagen de la escuela ya no será la misma. Las flores colocadas frente a sus puertas recuerdan que aquel día una maestra no regresó a casa y que cientos de estudiantes descubrieron, de la manera más dolorosa, que incluso un lugar dedicado a educar y proteger puede quedar marcado por la violencia.

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