Keilah RadioEn Vivo
{{svg_share_icon}}
Llamanos!
512-910-8000

NoticiasAmerica Latina

July 15, 2025

Trump presiona a países africanos para recibir deportados venezolanos: una jugada polémica que sacude la diplomacia

Washington / Caracas / Addis Abeba — En una nueva y polémica estrategia migratoria, el expresidente y actual candidato Donald Trump ha comenzado a presionar a varios países africanos para que acepten deportados venezolanos que no puedan ser repatriados directamente a Venezuela.

La medida, que busca reducir la población migrante irregular en EE. UU., ha sido criticada por organizaciones de derechos humanos y analistas internacionales, que la califican de "solución forzada" y "violación al principio de no devolución".

¿Por qué Venezuela no recibe a sus deportados?
Desde 2019, las relaciones entre Washington y Caracas están prácticamente rotas. El gobierno de Nicolás Maduro rechaza recibir vuelos de deportados y acusa a EE. UU. de "criminalizar la migración venezolana" y usarla como arma política.

Esto ha dejado a miles de venezolanos en un limbo legal en EE. UU., especialmente aquellos que no califican para asilo o TPS (Estatus de Protección Temporal).

¿Qué países africanos están en la mira?
Fuentes diplomáticas revelan que EE. UU. ha mantenido negociaciones discretas con al menos cinco países africanos:

Guinea

Sierra Leona

Gambia

Senegal

Cabo Verde

Estos países habrían sido escogidos por su historial de cooperación con programas de migración estadounidense y por depender económicamente de ayuda exterior.

¿Qué ofrece EE. UU. a cambio?
A cambio de aceptar a los deportados, la administración Trump ha ofrecido:

Incrementar la ayuda económica y humanitaria.
Facilidades para exportar productos agrícolas.
Promesas de inversión en infraestructura y programas de desarrollo.

Sin embargo, hasta ahora ninguno de los gobiernos ha confirmado públicamente su aceptación y varios mandatarios han expresado reservas ante la opinión pública local.

Críticas y consecuencias
Organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch y Amnistía Internacional han denunciado la iniciativa como una violación al principio de "no devolución", que impide enviar a personas a países donde podrían enfrentar riesgos o donde no tienen vínculos.

"Es una práctica inhumana y una forma de externalizar el problema migratorio sin asumir responsabilidad", afirmó un vocero de Amnistía.

Analistas advierten que, además de posibles crisis humanitarias, esta medida podría deteriorar la imagen de EE. UU. en África y debilitar alianzas estratégicas.

Reacción en América Latina
Desde Caracas, el gobierno de Maduro calificó la medida de "acto desesperado y cruel" y reafirmó que no aceptará deportaciones forzadas. Otros gobiernos latinoamericanos han evitado pronunciarse, aunque extraoficialmente varios expresaron preocupación por el precedente que podría sentar para la región.

Conclusión: una solución polémica y riesgosa
La presión de Trump sobre países africanos para recibir venezolanos deportados abre un nuevo capítulo en la ya compleja política migratoria estadounidense. Más que resolver el problema, esta medida podría generar nuevas tensiones diplomáticas y humanitarias, afectando la vida de miles de personas atrapadas en el limbo migratorio.

El futuro de esta estrategia dependerá de la capacidad (y disposición) de estos países para ceder ante la presión económica y política de Washington, y de la resistencia que puedan oponer sus ciudadanos y la comunidad internacional.

NoticasRelacionadas