Keilah RadioEn Vivo
{{svg_share_icon}}
Llamanos!
512-910-8000

NoticiasInternacional

November 19, 2025

“Una defensa que incomodó al mundo: Trump, MBS y el caso Khashoggi”

La muerte del periodista saudí Jamal Khashoggi en 2018 continúa siendo uno de los episodios más polémicos de la política internacional del siglo XXI. El asesinato ocurrido dentro del consulado saudí en Estambul no solo provocó indignación global, sino que también expuso tensiones diplomáticas entre Estados Unidos, Arabia Saudita y organismos internacionales que exigían verdad y justicia.

En medio de ese escenario, la postura del entonces presidente Donald Trump generó controversia mundial. Su defensa pública del príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman (MBS), fue vista por muchos como un mensaje que priorizaba intereses geopolíticos y económicos sobre los derechos humanos y la libertad de prensa.

¿Qué ocurrió con Khashoggi?

Jamal Khashoggi, periodista y columnista crítico del gobierno saudí, ingresó al consulado de Arabia Saudita en Estambul el 2 de octubre de 2018 para realizar un trámite personal. Nunca salió con vida.

Investigaciones posteriores, tanto turcas como internacionales, señalaron que:

Fue asesinado dentro del edificio

El acto fue premeditado

Hubo participación directa de agentes saudíes

Su cuerpo fue desaparecido

Informes de inteligencia de EE.UU. y de la ONU apuntaron a que la operación no pudo llevarse a cabo sin conocimiento o aprobación del príncipe heredero Mohammed bin Salman.

La postura de Trump: defensa directa y pública

En lugar de condenar rotundamente al príncipe heredero o exigir consecuencias más severas, Trump optó por una defensa que desconcertó a diplomáticos, periodistas y defensores de derechos humanos.

  1. Puso en duda las conclusiones de inteligencia

Aunque la CIA concluyó que MBS había autorizado la operación, Trump declaró que “quizás sí, quizás no”, insinuando que no había certeza absoluta.

  1. Prioridad a la alianza estratégica

Trump argumentó que Arabia Saudita era un aliado clave para:

contener a Irán,

estabilizar la región,

y mantener acuerdos de cooperación militar.

La relación estratégica pesaba más que el caso individual.

  1. Enfoque en los negocios y contratos armamentísticos

Trump destacó miles de millones de dólares en acuerdos de armas con Arabia Saudita, afirmando que romper esos contratos sería perjudicial para la economía y seguridad de EE.UU.

  1. Evitó responsabilizar directamente a MBS

A pesar de la presión internacional, Trump insistió en que el príncipe podría no haber tenido conocimiento del asesinato, una posición que fue ampliamente cuestionada.

Reacciones globales ante la defensa de Trump

La respuesta fue inmediata y enérgica:

Organizaciones de derechos humanos

Amnistía Internacional, Human Rights Watch y Reporteros Sin Fronteras acusaron a la Casa Blanca de “blanquear” un crimen atroz.

El Congreso de EE.UU.

Miembros de ambos partidos —demócratas y republicanos— criticaron la postura presidencial y consideraron imponer sanciones adicionales a Arabia Saudita.

Medios internacionales

Editoriales de periódicos como The Washington Post, donde Khashoggi escribía, calificaron la defensa como un acto de abandono moral.

Comunidad internacional

Gobiernos de Europa y organismos de la ONU pidieron investigaciones independientes y mayor presión diplomática contra Riad.

¿Por qué Trump defendió a MBS?

Analistas coinciden en varios factores:

Intereses económicos: Arabia Saudita es uno de los principales compradores de armamento estadounidense.

Estrategia geopolítica: El reino saudí es un contrapeso clave frente a Irán en Medio Oriente.

Alianza personal: Trump mantenía una relación cercana con líderes saudíes y veía la cooperación como esencial.

Realpolitik: Su administración priorizaba alianzas útiles sobre principios democráticos o de derechos humanos.

En resumen, la defensa de Trump reflejó una política exterior centrada en cálculos estratégicos más que en valores.

Un caso que sigue marcando la política internacional

A más de cinco años del asesinato, la figura de Khashoggi continúa siendo símbolo:

de la vulnerabilidad de periodistas críticos,

del uso del poder para silenciar opositores,

y del costo humano de las alianzas geopolíticas.

La defensa pública de Trump hacia MBS no solo generó indignación global en su momento, sino que dejó preguntas abiertas sobre los límites de la diplomacia basada en intereses.

Conclusión

La muerte de Jamal Khashoggi es un recordatorio doloroso de los riesgos que enfrentan quienes desafían al poder. La defensa que Trump hizo de Mohammed bin Salman no solo fue polémica: evidenció cómo, en la política internacional, los valores que se proclaman a menudo quedan en segundo plano frente a intereses económicos, militares y estratégicos.

El caso sigue siendo una herida abierta para el periodismo y un punto de debate crítico sobre la responsabilidad de los líderes mundiales ante violaciones graves de derechos humanos.

NoticasRelacionadas