“Mi hermano desapareció y al mes lo acusaron de mercenario”: la incertidumbre por los colombianos detenidos en Venezuela
En los últimos meses, decenas de colombianos han sido arrestados en Venezuela bajo acusaciones de ser “mercenarios” vinculados a planes para desestabilizar al gobierno de Nicolás Maduro. Las detenciones han generado una ola de incertidumbre entre las familias, quienes denuncian falta de información, procesos irregulares y una narrativa oficial que no siempre coincide con la realidad.
Historias de desaparición y miedo
María* cuenta que su hermano cruzó la frontera hacia Venezuela buscando trabajo. Un mes después, la familia supo por la televisión estatal que él aparecía en una lista de “mercenarios” detenidos en un operativo militar. “No sabemos dónde está, no nos dejan verlo ni hablar con él. Solo sabemos lo que dicen en la prensa oficial”, relata.
Historias como la de María se repiten en distintos puntos de la frontera, donde la pobreza y la falta de oportunidades empujan a muchos a buscar sustento en Venezuela, a pesar de los riesgos.
La versión del gobierno venezolano
Caracas asegura que los detenidos forman parte de planes armados organizados desde Colombia y Estados Unidos, con el objetivo de ejecutar ataques y sabotajes en territorio venezolano. El presidente Maduro ha descrito a los grupos arrestados como “mercenarios a sueldo”.
Las denuncias de las familias
Los familiares en Colombia y organizaciones de derechos humanos, en cambio, denuncian que muchos de los capturados son migrantes o trabajadores informales que nada tienen que ver con conspiraciones políticas.
Alegan que no existen pruebas claras contra los detenidos.
Denuncian falta de debido proceso, incomunicación y juicios cerrados.
Han pedido la intervención de organismos internacionales.
Un tema diplomático sensible
Las detenciones han tensado aún más las relaciones entre Colombia y Venezuela. Mientras Bogotá exige garantías procesales, Caracas insiste en que no tolerará intentos de desestabilización. En medio del cruce de acusaciones, las familias viven la angustia de la incertidumbre.
El trasfondo
Analistas señalan que el uso de la figura de “mercenarios” se ha convertido en una herramienta política para el gobierno venezolano, que enfrenta crisis económicas y sociales profundas. Al mismo tiempo, la vulnerabilidad de los migrantes colombianos los deja expuestos a detenciones arbitrarias sin capacidad de defensa.
Una incertidumbre que se alarga
Mientras las acusaciones cruzadas continúan, las familias esperan respuestas. Para muchos, la única certeza es la ausencia de sus seres queridos y el temor de que la etiqueta de “mercenarios” se convierta en una condena sin juicio justo.

