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NoticiasAmerica Latina

October 19, 2026

Maduro y Cilia Flores rechazan las acusaciones de tortura en Nueva York: la Fiscalía amplía el caso contra la pareja venezolana

El expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables de los nuevos cargos de conspiración para cometer tortura durante una audiencia celebrada el 15 de octubre de 2026 en un tribunal federal de Nueva York. La nueva imputación amplía el proceso penal que ambos enfrentan en Estados Unidos, donde también están acusados de delitos relacionados con narcotráfico y armas.

Durante la comparecencia, Maduro rechazó el contenido de la acusación y la calificó de falsa. Flores, por su parte, afirmó que era completamente inocente. La audiencia estuvo presidida por el juez federal Alvin Hellerstein, quien supervisa el caso.

El proceso representa un nuevo capítulo en la batalla judicial entre las autoridades estadounidenses y los antiguos dirigentes venezolanos, cuyas defensas sostienen que las acusaciones deben ser rechazadas.

Una nueva acusación por presunta tortura

La Fiscalía de Estados Unidos hizo pública la nueva imputación el 8 de octubre. Según los fiscales, Maduro y Flores habrían participado en una conspiración para utilizar la tortura y otras formas de represión contra personas consideradas una amenaza para el poder político del entonces Gobierno venezolano.

El documento judicial describe presuntos abusos contra opositores, militares sospechosos de deslealtad y otras personas detenidas por las autoridades. Entre las víctimas mencionadas figuran tres ciudadanos estadounidenses.

Los fiscales sostienen que las prácticas denunciadas incluían golpizas, descargas eléctricas, asfixia, privación de alimentos y amenazas contra familiares de los detenidos. También alegan que determinados funcionarios recibían instrucciones para obtener información mediante interrogatorios violentos.

Es importante señalar que la acusación no afirma que Maduro y Flores ejecutaran personalmente los actos de tortura. La Fiscalía los responsabiliza presuntamente de participar en la planificación, dirección o supervisión de un sistema represivo. Estas afirmaciones deberán ser examinadas durante el proceso judicial.

¿Qué dijo Maduro ante el juez?

Durante la audiencia, Maduro cuestionó la credibilidad de los testimonios y rechazó el contenido del nuevo documento judicial.

El exmandatario insistió en que se trataba de acusaciones falsas. Ante su respuesta, el juez intervino para que quedara registrada formalmente su declaración de no culpabilidad.

Cilia Flores adoptó una postura más breve y declaró ante el tribunal: «Soy completamente inocente. No soy culpable».

Ambos mantienen su rechazo a las acusaciones y cuentan con representación legal para defenderse de los cargos presentados por la Fiscalía estadounidense.

Los antecedentes del caso

Los nuevos cargos se incorporan a un proceso que comenzó con acusaciones relacionadas con el narcotráfico y delitos vinculados con armas.

Maduro y Flores fueron capturados en Caracas el 3 de enero de 2026 durante una operación militar estadounidense y trasladados a Nueva York para enfrentar el procedimiento penal.

La nueva imputación amplía el alcance del caso al incluir presuntos actos de tortura contra personas que, según los fiscales, fueron consideradas adversarios políticos o posibles amenazas para los intereses del círculo gobernante.

La Fiscalía sostiene que los abusos denunciados se extendieron durante años y formaron parte de una estructura destinada a mantener el control político. La defensa, en cambio, rechaza las acusaciones y cuestiona la legitimidad del proceso.

El caso también plantea una cuestión jurídica compleja: los abogados de Maduro y Flores han argumentado que deben aplicarse principios de inmunidad soberana para impedir que el procedimiento continúe en Estados Unidos. La validez de esos argumentos deberá ser evaluada por los tribunales.

¿Qué consecuencias podrían enfrentar?

Las consecuencias legales dependerán de los cargos que finalmente se mantengan y de las pruebas que se presenten durante el juicio.

Según los reportes sobre la acusación, si fueran declarados culpables de todos los delitos que enfrentan, podrían afrontar una pena mínima obligatoria de 50 años de prisión. Esa posibilidad no significa que hayan sido condenados: ambos se han declarado no culpables y conservan el derecho a defenderse ante la justicia.

La defensa también puede cuestionar la admisibilidad de las pruebas, la credibilidad de los testigos y la competencia del tribunal para juzgar determinados hechos.

El juicio fue reprogramado para comenzar el 14 de junio de 2027, mientras que la siguiente audiencia previa quedó prevista para diciembre de 2026.

Un proceso con repercusiones para Venezuela

El caso tiene implicaciones que van más allá de la situación personal de Maduro y Flores. Las acusaciones afectan la discusión internacional sobre la responsabilidad de los dirigentes políticos por presuntas violaciones de los derechos humanos y sobre los límites de la inmunidad de los antiguos gobernantes.

Para las víctimas y las organizaciones que denuncian abusos en Venezuela, el proceso podría representar una oportunidad para que sus testimonios sean examinados judicialmente. Para los acusados, constituye una batalla legal en la que intentarán demostrar que las imputaciones carecen de fundamento.

El desarrollo del caso también puede influir en las relaciones entre Washington y Caracas, especialmente durante la reorganización política venezolana posterior a la captura de Maduro.

Sin embargo, las repercusiones políticas no sustituyen la necesidad de establecer los hechos mediante pruebas y procedimientos judiciales.

La presunción de inocencia, en el centro del debate

La declaración de no culpabilidad no pone fin al proceso, pero establece formalmente la posición de los acusados frente a los nuevos cargos. A partir de ahora, la Fiscalía deberá sostener sus alegaciones con pruebas admisibles y la defensa tendrá la oportunidad de refutarlas.

El caso enfrenta acusaciones de extrema gravedad con una defensa que niega los hechos. La resolución dependerá de las decisiones del tribunal y del resultado del procedimiento.

Mientras se acerca la fecha prevista para el juicio, la atención internacional seguirá centrada en las pruebas, los testimonios y los argumentos jurídicos que determinarán el futuro de Nicolás Maduro y Cilia Flores ante la justicia estadounidense.

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