“Chavismo 3.0”: dentro del círculo de confianza de Delcy Rodríguez y qué busca al darles protagonismo
Desde la captura del expresidente Nicolás Maduro y la asunción temporal de Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela, el oficialismo venezolano ha iniciado un reordenamiento de poder que algunos analistas describen como “Chavismo 3.0”. Este término alude a una nueva etapa del chavismo en la que se busca adaptarse a nuevos escenarios políticos y económicos tras la salida de Maduro y las tensiones internas del partido.
Un liderazgo con figuras clave
El núcleo del poder alrededor de Delcy Rodríguez combina lealtad personal, experiencia técnica y enfoque económico, más que la vieja guardia ideológica del chavismo clásico. Entre los nombres que destacan están:
Jorge Rodríguez – Hermano de Delcy y figura central del nuevo mapa de poder chavista. Presidente de la Asamblea Nacional y estrecho aliado político, su influencia cubre tanto la articulación interna del partido como la relación con otros poderes del Estado.
Félix Plasencia – Diplomático de confianza designado como embajador ante importantes misiones, incluyendo gestiones en Washington para intentar normalizar relaciones y avanzar con la reapertura de la embajada de Venezuela en Estados Unidos. Su perfil más “limpio” y con conexiones internacionales lo hace clave en esta etapa.
Calixto Ortega Sánchez – Economista y ex presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), ahora vicepresidente sectorial de Economía. Su experiencia técnica es parte de un giro hacia políticas económicas más pragmáticas.
Héctor Silva – Abogado y especialista en negocios internacionales con un rol importante en la industria minera, un sector estratégico para la economía venezolana.
Román Maniglia – Presidente de la estatal petroquímica Pequiven y antiguo presidente del Banco Venezuela, fichado para reforzar la gestión de activos clave.
Anabel Pereira – Economista y vicepresidenta del BCV, vinculada a la administración económica y financiera.
Además, algunos movimientos en el entorno del poder, como la designación de Gustavo González, ex jefe de inteligencia militar, apuntan a fortalecer la seguridad del Estado bajo control leal a Rodríguez.
¿Qué busca Delcy Rodríguez con este “Chavismo 3.0”?
La configuración del nuevo círculo de confianza no es casualidad, sino parte de una estrategia política con varios objetivos claros:
Estabilizar la economía y el Estado: Tras años de crisis estructural, el enfoque en perfiles técnicos busca dar señales de mayor manejo económico y credibilidad, tanto interna como internacionalmente.
Mantener el poder y la cohesión interna: Rodearse de figuras leales —sobre todo de su propio entorno familiar y político— ayuda a evitar fracturas internas que debilitarían al chavismo en un momento de transición delicado.
Negociar con actores externos: Al privilegiar diplomáticos con experiencia internacional, como Plasencia, el nuevo liderazgo intenta abrir canales de diálogo con Estados Unidos y otros socios, una jugada que puede ser clave para aliviar sanciones y atraer inversión.
Actualizar la narrativa del chavismo: El término “Chavismo 3.0” refleja una apuesta por una versión más pragmática y menos ideológica del movimiento, capaz de adaptarse a exigencias globales sin renunciar por completo a sus símbolos históricos.
Equilibrar presión interna y externa: La nueva etapa también busca mitigar tensiones con fuerzas internas (oposición y sociedad civil) y con actores externos, sin perder control sobre el aparato de Estado.
El desafío de mantener el equilibrio
El “Chavismo 3.0” enfrenta paradojas: intenta convivir con demandas de apertura económica y diálogo con Estados Unidos, al mismo tiempo que mantiene una retórica soberanista frente a la oposición interna. Esta tensión —entre pragmatismo económico y control político— marcará el rumbo de Venezuela en los próximos meses, en un momento en que el país transita entre continuidad histórica y necesidad de cambios urgentes.

