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NoticiasAmerica Latina

August 12, 2026

Bajo los escombros: cuándo una persona aún puede sobrevivir y qué señales mantienen viva la esperanza

Cuando un terremoto derrumba un edificio, cada minuto parece contar. Para las familias que esperan noticias y para los equipos de rescate que trabajan entre toneladas de concreto, una de las preguntas más difíciles es cuánto tiempo puede permanecer con vida una persona atrapada bajo los escombros.

La respuesta no depende únicamente del reloj. Aunque las posibilidades de supervivencia suelen disminuir a medida que pasan las horas y los días, existen numerosos casos en los que personas han sido encontradas con vida mucho tiempo después de un terremoto. Por eso, mientras exista una posibilidad razonable, los rescatistas pueden continuar buscando.

Las primeras horas son decisivas

Después de un terremoto, las primeras horas suelen ser especialmente importantes. Las personas atrapadas pueden sufrir lesiones graves, hemorragias, deshidratación o dificultades para respirar.

Sin embargo, quedar sepultado no significa necesariamente que una persona esté condenada. La estructura de un edificio puede generar pequeños espacios entre las placas de concreto y otros materiales. Estos lugares, conocidos en ocasiones como "bolsas de supervivencia", pueden proporcionar suficiente espacio para respirar y cierta protección frente al peso de los escombros.

¿Qué permite sobrevivir durante más tiempo?

Uno de los factores fundamentales es la disponibilidad de aire. Una persona atrapada en un espacio relativamente abierto puede tener mejores posibilidades que alguien completamente rodeado por materiales que dificulten la respiración.

El agua también desempeña un papel esencial. La deshidratación puede convertirse en una amenaza creciente conforme pasan las horas, especialmente en ambientes calurosos.

La temperatura es otro factor determinante. El frío extremo puede provocar hipotermia, mientras que el calor aumenta la pérdida de líquidos y puede acelerar el deterioro físico.

También importan las lesiones. Una persona que queda atrapada sin heridas graves puede tener muchas más posibilidades de resistir que alguien que ha sufrido una hemorragia importante o daños en órganos vitales.

El silencio no significa que no haya vida

Uno de los mayores desafíos para los equipos de rescate es localizar a quienes están atrapados. Una persona puede estar consciente pero demasiado débil para gritar o moverse.

Por eso, los especialistas utilizan diferentes métodos para detectar señales de vida, desde escuchar golpes o voces hasta emplear cámaras, perros de búsqueda y equipos especializados capaces de detectar movimientos o sonidos.

Los rescatistas también pueden pedir a las personas atrapadas que golpeen una superficie, respondan a llamadas o hagan algún ruido cuando sea posible.

La posición del cuerpo puede marcar la diferencia

La manera en que quedó atrapada una persona también puede influir enormemente en sus posibilidades de supervivencia.

Un pequeño espacio protegido puede evitar que el peso de los materiales provoque lesiones adicionales. En cambio, una estructura inestable puede seguir desplazándose y generar nuevos peligros tanto para la víctima como para los rescatistas.

Por esta razón, retirar los escombros no consiste simplemente en mover rápidamente todo lo que se encuentra encima. Una maniobra equivocada puede provocar nuevos derrumbes o aumentar la presión sobre una persona que ha sobrevivido hasta ese momento.

¿Cuánto tiempo puede sobrevivir alguien?

No existe un número exacto de horas o días que determine cuándo una persona deja de tener posibilidades de sobrevivir.

En algunos terremotos se han producido rescates exitosos después de varios días, e incluso en circunstancias excepcionales después de períodos todavía más prolongados. Estos casos son extraordinarios y no significan que una persona pueda sobrevivir indefinidamente sin agua, alimentos, aire y atención médica.

Cada situación es diferente y depende de una combinación de factores: lesiones, acceso al aire, temperatura, disponibilidad de agua, posición del cuerpo, estabilidad de la estructura y condiciones generales de la persona.

Por qué los rescatistas no pierden la esperanza

Precisamente porque las circunstancias pueden variar tanto, los equipos de emergencia suelen mantener la búsqueda mientras existan posibilidades razonables de encontrar supervivientes.

En medio de una tragedia, un pequeño indicio puede cambiarlo todo: una voz, un movimiento, un golpe procedente de debajo de una losa o incluso una señal detectada por un equipo especializado.

La experiencia de terremotos anteriores ha demostrado que el tiempo no siempre marca una frontera absoluta entre la vida y la muerte. Para quienes permanecen atrapados, cada minuto puede ser una lucha; para quienes los buscan, cada señal puede representar una razón para continuar.

Por eso, entre los escombros de una ciudad devastada, la esperanza no es solamente una cuestión emocional. También puede convertirse en una poderosa herramienta de rescate: mientras exista una posibilidad de vida, los equipos seguirán buscando.

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