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October 5, 2026

Migraña y mujeres: por qué ellas tienen más ataques y cuáles son las estrategias que pueden aliviar el dolor

La migraña afecta a millones de personas, pero las mujeres tienen muchas más probabilidades de sufrirla que los hombres. Las hormonas, la genética y determinados factores ambientales pueden contribuir a explicar esta diferencia.

Para muchas personas, una migraña no es simplemente un dolor de cabeza intenso.

Puede comenzar con molestias leves y terminar convirtiéndose en horas de dolor pulsátil, náuseas, sensibilidad extrema a la luz y al sonido e incluso dificultad para realizar las actividades cotidianas.

Y aunque tanto hombres como mujeres pueden sufrir migraña, existe una diferencia importante: las mujeres tienen aproximadamente tres veces más probabilidades de padecerla que los hombres.

La diferencia comienza a hacerse especialmente evidente durante la adolescencia y los años reproductivos, lo que ha llevado a los investigadores a estudiar el papel que desempeñan las hormonas sexuales femeninas.

Las hormonas parecen tener un papel importante

Una de las principales explicaciones está relacionada con los cambios hormonales.

Durante el ciclo menstrual, los niveles de estrógeno y progesterona suben y bajan. En algunas mujeres, la disminución brusca del estrógeno que ocurre justo antes de la menstruación puede desencadenar una migraña.

Este fenómeno se conoce como migraña menstrual.

Las migrañas relacionadas con la menstruación también pueden ser más prolongadas e intensas que otros episodios y responder peor a algunos tratamientos.

El embarazo, la menopausia y determinados métodos anticonceptivos hormonales también pueden modificar la frecuencia de los ataques, aunque la respuesta varía considerablemente de una mujer a otra.

No todo está en las hormonas

Las diferencias entre hombres y mujeres probablemente no se explican únicamente por el sistema hormonal.

La migraña tiene un importante componente genético. Las personas que tienen familiares cercanos con migraña tienen una mayor probabilidad de desarrollar el trastorno.

Además, existen numerosos factores que pueden desencadenar un episodio.

Entre ellos se encuentran el estrés, dormir demasiado o demasiado poco, saltarse comidas, la deshidratación, determinados alimentos, el alcohol, algunos olores intensos y los cambios bruscos en el clima.

La sensibilidad a estos factores tampoco es igual para todas las personas.

Por eso, identificar los desencadenantes individuales puede ser una herramienta importante para controlar la enfermedad.

¿Qué ocurre durante una migraña?

Aunque durante mucho tiempo se consideró que la migraña era simplemente un problema relacionado con los vasos sanguíneos, hoy se sabe que intervienen mecanismos mucho más complejos del sistema nervioso.

Durante un ataque se activan determinadas vías nerviosas relacionadas con el dolor y se liberan sustancias que favorecen la inflamación alrededor de los vasos sanguíneos y las estructuras nerviosas de la cabeza.

Algunas personas también experimentan un fenómeno conocido como aura.

Antes o durante el dolor pueden aparecer luces intermitentes, puntos ciegos, líneas en zigzag, hormigueo o dificultades temporales para hablar.

La presencia de aura no significa necesariamente que la migraña sea más grave, pero debe ser evaluada por un profesional, especialmente si los síntomas son nuevos o diferentes a los habituales.

¿Qué puede ayudar a aliviar el dolor?

El tratamiento depende de la frecuencia y la intensidad de las migrañas.

Durante un ataque, algunas personas encuentran alivio al descansar en una habitación oscura y silenciosa, aplicar una compresa fría sobre la cabeza o el cuello y mantenerse bien hidratadas.

Los analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno, el naproxeno o el paracetamol, pueden ayudar a algunas personas si se toman al comienzo del ataque y son seguros para ellas.

También existen medicamentos específicos para tratar la migraña, entre ellos los triptanes y los fármacos más recientes dirigidos contra el CGRP, una molécula relacionada con la transmisión del dolor de la migraña.

Estos medicamentos deben utilizarse siguiendo las indicaciones de un profesional sanitario.

La prevención puede ser tan importante como tratar el ataque

Cuando las migrañas son frecuentes, el objetivo no debería limitarse a tratar cada episodio individual.

Existen tratamientos preventivos que pueden reducir la frecuencia y la intensidad de los ataques. Entre ellos se encuentran determinados medicamentos para la presión arterial, algunos anticonvulsivos, ciertos antidepresivos, la toxina botulínica para casos específicos y los tratamientos dirigidos contra el CGRP.

La elección depende de cada paciente y de factores como la frecuencia de las migrañas, otros problemas de salud, los medicamentos que toma y si existe una relación clara con el ciclo menstrual.

Dormir, comer y beber de forma regular también importa

Aunque estos hábitos no eliminan la migraña, mantener una rutina estable puede ayudar a reducir algunos desencadenantes.

Dormir aproximadamente a las mismas horas, no saltarse comidas, beber suficiente agua y realizar actividad física de manera regular son medidas que pueden ser útiles.

También puede resultar práctico llevar un diario de migrañas.

Anotar cuándo aparece el dolor, cuánto dura, qué se comió, cuánto se durmió, el nivel de estrés, el momento del ciclo menstrual y cualquier otro factor relevante puede ayudar a descubrir patrones.

Cuidado con los medicamentos utilizados demasiado frecuentemente

Existe una paradoja importante en el tratamiento del dolor de cabeza: tomar medicamentos para aliviarlo con demasiada frecuencia puede terminar provocando más dolores de cabeza.

Este fenómeno se conoce como cefalea por sobreuso de medicamentos.

Por eso, una persona que necesita medicamentos para las migrañas de manera frecuente debería consultar con un profesional para determinar si necesita un tratamiento preventivo.

¿Cuándo hay que buscar atención médica?

No todos los dolores de cabeza son migrañas.

Es especialmente importante buscar atención médica urgente cuando aparece un dolor de cabeza repentino y extremadamente intenso, particularmente si alcanza su máxima intensidad en cuestión de segundos o minutos.

También se debe buscar atención inmediata si el dolor aparece acompañado de debilidad en un lado del cuerpo, pérdida de conocimiento, confusión importante, fiebre y rigidez del cuello, convulsiones o alteraciones neurológicas nuevas.

Una migraña conocida que cambia de forma significativa también merece valoración médica.

Una enfermedad que todavía se subestima

La migraña puede afectar profundamente la calidad de vida. Sin embargo, muchas personas tardan años en recibir un diagnóstico adecuado o llegan a considerar que simplemente deben acostumbrarse al dolor.

La diferencia entre hombres y mujeres demuestra también la importancia de comprender cómo las hormonas y otros factores biológicos influyen en esta enfermedad.

Para muchas mujeres, identificar los desencadenantes, establecer hábitos regulares y disponer de un tratamiento adecuado puede reducir considerablemente el impacto de las migrañas.

La clave está en no normalizar el dolor.

Una migraña frecuente o incapacitante no es simplemente “un dolor de cabeza fuerte”: es una enfermedad neurológica que puede y debe recibir tratamiento.

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