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October 30, 2025

Pastel de Coco Casero: suave, húmedo y con sabor tropical

Si te gusta el coco, este pastel será tu nueva receta favorita.
Su textura esponjosa, su aroma dulce y su sabor tropical hacen de este postre una joya para cualquier ocasión —ya sea para acompañar el café o para celebrar en familia.

Ingredientes
Para el bizcocho:

2 tazas de harina de trigo (todo uso)

1 taza de azúcar

1 taza de leche de coco

½ taza de mantequilla derretida (o aceite vegetal)

4 huevos

1 cucharada de polvo para hornear

1 taza de coco rallado (natural o deshidratado)

1 cucharadita de esencia de vainilla

Una pizca de sal

Para el glaseado (opcional pero delicioso):

1 taza de leche condensada

½ taza de leche de coco

½ taza de coco rallado tostado para decorar

Preparación paso a paso

  1. Precalienta el horno

Calienta tu horno a 180°C (350°F) y engrasa un molde redondo o rectangular con mantequilla y harina.

  1. Mezcla los ingredientes húmedos

En un bowl grande, bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté cremosa.
Agrega la mantequilla derretida (o aceite), la leche de coco y la vainilla.

  1. Incorpora los ingredientes secos

Añade la harina, el polvo para hornear y la pizca de sal, tamizándolos previamente.
Mezcla con movimientos envolventes hasta obtener una masa homogénea.
Por último, agrega el coco rallado y remueve suavemente.

  1. Hornea

Vierte la mezcla en el molde y hornea durante 35 a 40 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, éste salga limpio.
Deja enfriar antes de desmoldar.

  1. Prepara el glaseado

Mezcla la leche condensada y la leche de coco.
Cuando el pastel esté tibio, pínchalo con un tenedor y vierte el glaseado por encima para que se absorba.

  1. Decora

Espolvorea el coco tostado sobre la superficie y deja reposar en el refrigerador unos 30 minutos antes de servir.

Consejos del chef

Si quieres un toque más intenso, añade unas gotas de ron o extracto de almendra a la mezcla.

Puedes convertirlo en un pastel frío guardándolo en la nevera: queda aún más suave y jugoso.

Acompáñalo con una bola de helado de vainilla o piña para un postre tropical perfecto.

Resultado: un pastel húmedo, fragante y con el equilibrio perfecto entre dulzura y frescura del coco.
Ideal para compartir… aunque probablemente querrás quedártelo todo tú.