
Pastel de Coco Casero: suave, húmedo y con sabor tropical
Si te gusta el coco, este pastel será tu nueva receta favorita.
Su textura esponjosa, su aroma dulce y su sabor tropical hacen de este postre una joya para cualquier ocasión —ya sea para acompañar el café o para celebrar en familia.
Ingredientes
Para el bizcocho:
2 tazas de harina de trigo (todo uso)
1 taza de azúcar
1 taza de leche de coco
½ taza de mantequilla derretida (o aceite vegetal)
4 huevos
1 cucharada de polvo para hornear
1 taza de coco rallado (natural o deshidratado)
1 cucharadita de esencia de vainilla
Una pizca de sal
Para el glaseado (opcional pero delicioso):
1 taza de leche condensada
½ taza de leche de coco
½ taza de coco rallado tostado para decorar
Preparación paso a paso
- Precalienta el horno
Calienta tu horno a 180°C (350°F) y engrasa un molde redondo o rectangular con mantequilla y harina.
- Mezcla los ingredientes húmedos
En un bowl grande, bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté cremosa.
Agrega la mantequilla derretida (o aceite), la leche de coco y la vainilla.
- Incorpora los ingredientes secos
Añade la harina, el polvo para hornear y la pizca de sal, tamizándolos previamente.
Mezcla con movimientos envolventes hasta obtener una masa homogénea.
Por último, agrega el coco rallado y remueve suavemente.
- Hornea
Vierte la mezcla en el molde y hornea durante 35 a 40 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, éste salga limpio.
Deja enfriar antes de desmoldar.
- Prepara el glaseado
Mezcla la leche condensada y la leche de coco.
Cuando el pastel esté tibio, pínchalo con un tenedor y vierte el glaseado por encima para que se absorba.
- Decora
Espolvorea el coco tostado sobre la superficie y deja reposar en el refrigerador unos 30 minutos antes de servir.
Consejos del chef
Si quieres un toque más intenso, añade unas gotas de ron o extracto de almendra a la mezcla.
Puedes convertirlo en un pastel frío guardándolo en la nevera: queda aún más suave y jugoso.
Acompáñalo con una bola de helado de vainilla o piña para un postre tropical perfecto.
Resultado: un pastel húmedo, fragante y con el equilibrio perfecto entre dulzura y frescura del coco.
Ideal para compartir… aunque probablemente querrás quedártelo todo tú.




